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5 CUARESMA: SOLO LA SEMILLA QUE MUERE DA FRUTO
5 CUARESMA: SOLO LA SEMILLA QUE MUERE DA FRUTO
Descripción:

De Europa nos vino el cristianismo, pero eran menos cristianos que los pueblos que vivían aquí. Lo que significa ser cristiano(a) HOY.

Libreto:
5 Cuar B Jn 12, 20-33: Sólo la semilla que muere da vida

Narrador Había un grupo de hombres y mujeres, que ya hace tiempo habían abandonado el cristianismo, para seguir la espiritualidad maya. Como eran amigos de Felipe, llegaron con él a decirle:

Maya Mirá Felipe. Hemos sabido que andás con un tal Jesús. Nos gustaría hablarle.

Felipe ¿Y de qué quieren hablarle? A mí me late que andan buscando pleito.

Maya No buscamos pleito, pero sí queremos ciertas aclaraciones.

Felipe ¿Vos qué pensás, Andrés?

Andrés Yo digo que a Jesús le va a gustar que los llevemos con él. ¿Pero vos sabés por dónde anda?

Felipe No, y lo difícil que es encontrarlo. Pero se me hace que se fue a la milpa de Juancho, porque aquél andaba buscando ayuda para la siembra.

Andrés Vonós a ver, pues.

Narrador Efectivamente, sembrando milpa estaba Jesús con algunos de sus seguidores y seguidoras.

Jesús Hola amigos ¿vienen a ayudar también?

Maya No. Venimos a hacerte unas preguntas muy importantes.

Jesús Qué bueno, pero mientras platicamos, agarren su palo y esta semilla y vayan sembrando con nosotros. A ver si la mano es más rápida que la lengua…

Narrador Y así, casi sin darse cuenta, se sumaron al equipo de sembradores. Les costaba seguirle el paso a Jesús, que desde niño era experto, porque había aprendido con José.

Maya Mira, Jesús. Tú sabes que hace 500 años vinieron los españoles y nos impusieron el cristianismo. Entonces, queremos saber qué piensas tú de eso. ¿Cómo pueden unos cristianos torturar y esclavizar a otros seres humanos, obligarlos a cambiar de religión y quitarles sus riquezas y la madre tierra? ¿Cómo pueden hasta matar?

Jesús Qué curioso. Eso mismo me estaba preguntando yo…

Maya ¿Y no son tus discípulos?

Jesús ¡Ni quiera Dios! Mis discípulos y discípulas están aquí, sembrando el sagrado maíz y la sagrada Palabra de mi Padre.

Maya ¿Entonces no eran cristianos esos que cometieron todas esas atrocidades con nuestros pueblos?

Jesús Ni los de antes ni los de ahora, que siguen cometiendo tantas injusticias en mi nombre.

Maya ¿Verdad que nadie puede matar en nombre de Dios ni de ninguna religión?

Jesús Por supuesto que no. Mi Padre es un Dios de Vida y quiere la vida plena para sus hijos e hijas. Mi seguidores están dispuestos a dar la vida, antes que a quitarla. Miren, miren estas semillas que estamos sembrando.

Andrés ¡Y son criollas, no transgénicas!

Jesús Bien. Si el grano de maíz no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.

Maya Entonces ¿no eran cristianos los que vinieron a invadirnos?

Jesús Eran más cristianos los mayas que habitaban estas tierras. Tenían muchos valores comunitarios.

Maya Y los tenemos todavía.

Jesús Gracias a Dios todavía hay muchos que conservan esos valores de los abuelos y abuelas. Aunque hay otros que los han perdido y se han vuelto malvados también como los invasores, ambiciosos y explotadores.

Andrés Pero tú has dicho que cada quien tiene derecho a ver por su propia vida.

Jesús Sí, pero no a costa de la vida de los demás. Es más lindo como lo estamos haciendo ahorita. Miren, trabajando juntos ya casi vamos terminando y habrá vida para todos y todas.

Maya Con nosotros es así: las tierras las tenemos en comunidad, trabajamos y cosechamos juntos. Cuando sacamos la cosecha, repartimos según las necesidades de cada familia y lo que queda, decidimos en comunidad qué nos conviene hacer.

Jesús Eso es buscar la vida digna, la vida plena. Eso es sacrificar la propia vida y las comodidades, para que otros tengan vida. Quien ama su vida la destruye; y quien desprecia su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna.

Maya Es tan distinto lo que tú dices de lo que nos habían enseñado, que nos dan ganas de seguir contigo.

Jesús Quien quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Y al que me sirve, el Padre le dará un puesto de honor.

Narrador Al atardecer, estaban todavía platicando alrededor del fogón. Compartían unas deliciosas tortillas negras con tortitas de soya, y café endulzado con panela.

Jesús Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. En verdad les digo: Ahora mi alma está turbada. ¿Diré acaso: Padre, líbrame de esta hora? ¡Si precisamente he llegado a esta hora para enfrentarme a todo esto que me angustia! Padre, ¡da gloria a tu Nombre!

Maya ¿Jesús, estás triste?

Jesús Tengo miedo. He dicho las verdades que me encargó mi Padre, pero ahora tengo miedo de no poder cumplirlas. Es fácil hablar de entregar la vida, pero es tan difícil hacerlo.

Andrés Todos queremos conservar nuestra vida.

Jesús Para eso nacimos. Pero los poderes del mal nos la arrebatan antes de tiempo. Sin embargo, algunos tenemos que entregarla para salvar la vida de muchos.

Narrador Entonces se oyó una voz que venía del cielo:

Padre Lo he glorificado y lo volveré a glorificar.

Andrés ¿Oyeron ese trueno?

Felipe No fue trueno, fue la voz de un ángel

Jesús Esta voz no ha venido por mí, sino por ustedes. Ahora es el juicio de este mundo, ahora el que gobierna este mundo va a ser echado fuera, y yo, cuando haya sido levantado de la tierra, atraeré a todos a mí.

Narrador Con estas palabras Jesús daba a entender de qué modo iba a morir.


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