Radioteca ya no recibe más audios. Los audios existentes permanecerán en línea.

[Leer aviso]

Por falta de fondos, desde junio de 2020, este portal de intercambios se encuentra congelado. Ha sido imposible mantener activo el sitio que ha crecido constantemente desde que se abrió en 2006. Queremos agradecer a quienes, de una u otra forma, apoyaron esta iniciativa de Radialistas Apasionadas y Apasionados: la oficina de UNESCO en Quito por aportar el empujón inicial; a CAFOD por confiar siempre en nuestras iniciativas; a HIVOS y la DW-Akademie por sus apoyos para ir mejorando la web y mantener el servidor; a Código Sur por sostener técnicamente Radioteca la mayoría del tiempo que estuvo activa; a Roberto Soto por su solidaridad técnica en estos últimos años; y la Red de Radios Comunitarias y Software Libre que, junto a Guifi.net, permiten que esta versión final de Radioteca siga en línea y no se pierdan nunca los audios que muchas radios nos confiaron a lo largo de 14 años.

Recomendamos Archive.org para guardar tus audios online.

Martes 3 de abril
Descripción:

Lecturas Diarias

Libreto:
Jesús entró…, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor.

Juan 20,20

La resurrección posibilita y nos desafía a un salto de nuestra fe. Eso fue justamente lo que experimentaron los discípulos en el encuentro con el Resucitado que narra el texto de hoy.

Jesús irrumpe en medio de aquel grupo temeroso, decepcionado y desorientado por la muerte de su maestro, y les muestra las manos y el costado, es decir, los signos del sufrimiento y de la cruz. Y es allí, a partir de las marcas del dolor, que los discípulos lo reconocen, ya no con la tristeza de la cruz, sino con la alegría de la resurrección.

Precisamente ese es el salto de fe al que se nos convoca: poder descubrir en las marcas de nuestros dolores pasados y presentes no sólo una pesada cruz, sino también la señal de la resurrección. Cuando en medio de nuestros sufrimientos podemos ver lo mismo que vieron los discípulos: que Jesús estaba allí con ellos, entonces, la noche oscura de la cruz y del sufrimiento comienza a iluminarse con el amanecer de la resurrección. Lo que parecía soledad y abandono de Dios ahora sabemos que puede ser atravesado con la seguridad de que Dios estuvo, está y estará con nosotros.

Ese salto de la fe que entraña el encuentro con el Resucitado nos permite experimentar lo mismo que afirmó Juan en otro lugar: ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. (1 Juan 5,4)

Oración

Aunque pase por el más oscuro de los valles no temeré, porque tú, Señor, estás conmigo, tu vara y tu bastón me inspiran confianza. (Salmo 23,4)

Raúl Sosa

Juan 20,19-23


[Leer licencia]
Este material se publica bajo los términos de la licencia:
Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
Usted es libre de:

Compartir — copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato.

Adaptar — remezclar, transformar y construir a partir del material.

Bajo los siguientes términos:

Atribución — Usted debe dar crédito de manera adecuada, brindar un enlace a la licencia, e indicar si se han realizado cambios.

No Comercial — Usted no puede hacer uso del material con propósitos comerciales.

Compartir Igual — Si remezcla, transforma o crea a partir del material, debe distribuir su contribución bajo la la misma licencia.


 
ESTE CONTENIDO NO TIENE COMENTARIOS